P O R T A D A
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E N T R E V I S T A S
“Para poder comenzar a perdonar y aceptar a otros, tienes que sí o sí comenzar por ti”
Francisca Rodríguez Silva, también conocida como Fran Rodsil, es coach de vida y liderazgo, odontóloga, implantóloga y hoy, también escritora.
Pero más allá de los títulos y trayectorias profesionales, Fran es una mujer profundamente humana. Apasionada, sensible y visionaria, de esas personas que no solo trabajan con convicción por sus propios sueños, sino que también inspiran a otros a detenerse, mirar hacia adentro y atreverse a reconocer los suyos.
El camino que la llevó hasta aquí no fue inmediato ni lineal. Muy por el contrario, ha sido —como ella misma lo define— un proceso paulatino, profundamente consciente y transformador, donde el autoconocimiento, la intuición y el trabajo personal han marcado cada etapa de su evolución profesional y personal.
Del síndrome del impostor a la autoconfianza
Su transición desde el área de la salud, específicamente la odontología, hacia el coaching implicó enfrentar conceptos arraigados de perfeccionismo y autovalidación desde los títulos.
“Frases como: cuando lo sepa todo comenzaré, haré otro curso más para sentirme preparada, mientras más cartones y títulos más sé y me siento más apta para hacerlo… y así va pasando el tiempo”, relata.
Reconoce que estudiar es clave para adquirir conocimientos, pero también puede transformarse en una forma de procrastinar cuando siempre se siente que “falta algo” para comenzar. Ese fue uno de sus grandes aprendizajes: poner en práctica lo aprendido y reencontrarse con su autoconfianza.
El coaching, cuenta, no solo le permitió generar resultados en otros —líderes del mundo gastronómico, empresarial, marketing y salud— sino que principalmente produjo cambios profundos en ella misma. Entendió que el cambio, si uno está dispuesto a transformarse, tiene que venir desde lo personal para impactar lo empresarial y el entorno.
La incomodidad como motor
A lo largo de su carrera, Fran ha impulsado múltiples cambios. Procesos que describe como profundos y confrontacionales.
“Ha sido muy de mirarse al espejo, de desnudarse frente a uno mismo, entender que la responsabilidad de lo vivido ha sido mía”, afirma.
Salir de la zona de confort -advierte- no es romántico ni fácil. Es complejo, y por eso considera fundamental el acompañamiento profesional que permita tomar decisiones conscientes. Para ella, trabajar desde la incomodidad es parte de su naturaleza: “Creo que yo nací para moverme”.
En lo personal, asegura que “mirar hacia atrás y ver que he logrado lo que me he propuesto refuerza el trabajo en consciencia y autoconfianza”. Nada es mágico, enfatiza. “Hay que tocar puertas, sostenerse incluso cuando llegan cuestionamientos y seguir escuchando el cuerpo y el corazón”.
“Sin rumbo y sin límites”: escribir para sanar
Su primer libro, Sin rumbo y sin límites, nace desde una experiencia amorosa —o de desamor— que marcó un punto de inflexión en su vida. Una historia que remeció y que, al compartirla, muchas personas comenzaron a sentir como propia.
Aunque siempre escribió frases, reflexiones, desahogos, este libro vino a complementar su carrera de coach desde una experiencia autobiográfica. Sin embargo, el lanzamiento no estuvo exento de dudas.
Reconoce que volvió a enfrentarse al síndrome del impostor: “¿Quién me va a leer? No soy escritora. ¿A quién le importa mi historia?”.
Pero su fortaleza, dice, está en la intención: “Hago y después veo qué pasa”. Para ella, el libro ya es un éxito. Cada persona que lo toca es un regalo.
La obra combina autobiografía con herramientas de autoconocimiento, ejercicios de reflexión y trabajo en autoconfianza, todo respaldado de su trabajo como Coach.
Un proceso terapéutico
El proceso de escritura fue absolutamente terapéutico y sanador. Durante un año, una vez por semana, trabajó con su editora revisando lo escrito. Hubo capítulos en los que le costó entrar emocionalmente, momentos donde descubrió que aún había heridas por trabajar “sacando toda esa basurita que está bajo la alfombra”, describe.
“Escribir este libro fue muy sanador ya que es autobiográfico, entonces tuve que meterme en mi pasado, volver a indagar en esas emociones que yo pensaba que no me encontraría con ellas, revivir momentos lindos y no tanto; recapitular mi historia, abuenarte, muchas cosas más.. También aprendí sobre constancia y estructura; terminar el libro fue, en sí mismo, un logro profundo”.
Entre los aprendizajes más significativos destaca que el proceso de autoconocimiento no tiene vuelta atrás. Que para perdonar y aceptar a otros primero hay que comenzar por uno mismo. Y que es posible tener la vida que uno quiere, pero primero hay que saber cuál es esa vida.
Reencontrarse y amar su historia ha sido clave. Observar cada proceso, cada persona que pasó por sus etapas y valorar lo vivido forma parte central de su crecimiento.
Hoy, mira el futuro desde otro lugar. Si antes futurizaba todo, ahora elige disfrutar cada paso. El libro la ha llevado a lanzar en regiones, proyectarse internacionalmente, con presentaciones en Barcelona, y expandir su trabajo.
Mantiene sus sesiones 1:1 de coaching personalizado, cursos online y proyectos con empresas. Pero, por sobre todo, se mueve desde la intuición. “Hoy siento que todo está en sincronía y va a ir llegando todo eso que quiero alcanzar.
Sin rumbo y sin límites, el primer libro de Fran Rodsil, ya se encuentra disponible en las principales librerías del país, entre ellas Antártica Libros, Feria Chilena del Libro, Trayecto Editorial y Trayecto Bookstore. Para quienes viven fuera de Chile, también puede adquirirse a través de la plataforma internacional BuscaLibre.
Un proyecto que marca un nuevo capítulo en el camino de Fran, donde su historia personal, el autoconocimiento y la invitación a atreverse a vivir nuevos procesos se transforman en una lectura cercana y profundamente humana.
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